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:·:·:·:·:·:·:·:·: :·:·:·¿Cuál de todas tus personalidades prevalece cuando estás en soledad?:·:·:·:·:·: :·:·:·:·:·:·:·:·:
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12.11.2007

De cómo nos uniríamos


El pelo suelto espuma de cerveza, volcándose.

Volcándose.

Volcándose.

Subiendo y luego bajando por el borde del vaso.

Despacio.

Con ternura, con desborde.

Deshojándose.

Tenemos que armar otro tipo de suspensión. Otra vida.
Como tener que llorar y fijar la mirada hacia otro lado para dejar de amar. Para encontrar otro punto (contrapunto) en el que se sostiene el afecto y no se fuga.

No quiero con vos puntos de fuga. Zonas inciertas. Zonas en las que se vislumbra un entregarse, armarse, complementarse ficticios: El que yo misma construyo.

No tengas cuidado. Yo lo tengo. Sé espontáneo. Estés donde estés: solo acompañado besando durmiendo con ella.

Con alguien solo acompañado durmiendo despierto caminando

y tus pies sobre la tierra.


También: <>

11.22.2007

HOY

1 OUTSIDER
2 epígrafe
3 cita

- Bueno, ¿ sí quieres bailar? - decían y parecían molestos. A mí no me importaba. Yo entendía. Me había puesto los aros blancos que brillaban en la luz negra del bar; me había rodeado los ojos con sombra. Me había cepillado el pelo hacia adelante y después lo había tirado hacia atrás para que pareciera salvaje y mucho. Me había controlado en el espejo del baño de mujeres: era demadiado flacucha y no era Sils. Pero yo estaba convencida, una convicción a la que me aferré inocentemente durante años, de que si alguien llegara a conocerme, conocerme realmente, yo le gustaría mucho.

Hospital de ranas, Lorrie Moore

11.15.2007

11.09.2007

copelia



- 1 -
la magia está en los mecanismos básicos del juego
[o en los juegos de mecanismos básicos]
[o en lo básico del mecanismo de los juegos]

trascendés el ansia del cuerpo
te distraés por otros bordes

.................... los vestuarios con puntillas él te propone
.....................su muñeca de porcelana (básico)

.....................articulaciones flexibles
.....................te acomoda sobre la cama

.....................
desparramada en el abandono (juego)

.....................
ocultás el pudor
.....................si sostenés la mirada (mecanismo)


- 2 -
te acomoda él
la puntilla de la falda
apenas y apenas
sus dedos rozan
del muslo tu piel

i n e s p e r a d a m e n t e

pinocchia cobra vida


- 3 -
entonces te das cuenta
(los mecanismos del juego se despliegan)

el papel celofán del caramelo
cae
te deja
expuesta

no de piel ........ de deseo

necesitás te vuelva a tocar
así comprobás

todavía existís entera
es mentira que vas a disolverte en el aire
........................... como vapor

- 4 -
desdibujada vos
él toma contorno cada vez más nítido
para infiltrarse.............. en la imagen

con los dedos se te cuela

con

toda su potencia
escurriéndose en tu boca

11.05.2007

PASTELES LIBROS: Postizas


les recomiendo
se den una vuelta
por el blog de postizas
de dos poemas ahí
colgados
soy cotraductora

¿a quién no le dan ganas
de conseguir ese libro?

10.23.2007

incubando - se viene...

2002 - Absurda y Efímera: sólo por hoy
2004 - Absurda y Efímera: artesanía digital
2006 - Absurda y Efímera: revista literaria travestida de blog

2008 - Absurda y Efímera: (?)

John Scofield - This meets that by Fender Gebiet

John Scofield (“Sco”, para los amigos), quien supo rodar con Miles Davis y hacer maravillas con artistas como Jaco Pastorius acaba de sacar su nuevo disco: “This meets that”.

El disco del guitarrista es una recreación diversa de temas, climas y raíces musicales; verdadera fusión jazzística del mejor nivel. Como el título nos indica, Scofield se propuso ir al encuentro de sus reconocidas raíces rythm&blues, funk y country.

Desde The Low Road” -el primer tema- nos prepara para el viaje: una guitarra distorsionada y atonal, pletórica de armónicos juega hasta convertirse en un riff particularmente rocker, de cuyos graves se hace cargo más tarde la excelente base de bronces cuando Scofield entra a jugar escalas cada vez más enrevesadas. Impresionante labor del batería Bill Stewart (como en todo el disco).

“Down D”, el segundo tema, cambia de plano oponiendo una melodía casi celta, que va virando a un motivo afro americano en cuanto la sección de bajo y batería acentúan los compases. Stewart da una mano con unos tambores que se pretenden africanos. En tanto, los bronces emulan los acordes plenos y largos de un acordeón, confirmando el aire campestre, irlandés.

“Strangeness in the night” nos presenta al cuarteto de vientos sonando casi como una big band, en un protagonismo que se aplaca correctamente en la sección central del tema, cuando Scofield acelera su guitarra y pone el toque más cool.

Heck of a Job” se sube a esa atmósfera, adosándole un wah-wah bastante discreto a la guitarra, en la parte más funky del disco. Como es de esperarse, el bajo toma la delantera en la rítmica, haciendo que la química de la banda se demuestre en toda su potencia por primera vez.

La suave versión del clásico country “Behind Closed Doors” excluye a los vientos, dándonos una perfomance de trío a secas. Es bueno saber que hay músicos virtuosos que no olvidan que -casi siempre- menos es más. Teléfono para Steve Vai, Gary Moore y tantos otros.

Cuando nos relajamos lo suficiente, “House of the Rising Sun” nos recuerda que este es un disco ecléctico, y qué más ecléctico que este clásico, reversionado infinitamente desde su oscuro nacimiento hasta llegar a la versión disco de Santa Esmeralda, pasando por la rocker y british de The Animals. Bill Frisell colabora en la guitarra trémolo, armonizando los solos y ejecutando un dueto final, alternando la línea melódica con Scofield.

“Shoe Dog” descubre mejor al bajista Steve Swallow, quien comparte la línea melódica con la guitarra y trae aires latinos en medio de un tema que se pone de a ratos casi en línea con un grassie blues.

Habiéndonos surtido ya de algunos clásicos, Scofield vuelve al Miles Davis style en Memorette”. Los vientos, la base rítmica y melódica se complementan en un todo poderoso y casi hipnótico.

“Trío Blues” es eso, un blues up tempo y juguetón, casi un boogie. Otra vez los instrumentos y sus ejecutores toman protagonismo, como por ejemplo el excelente mini solo de Stewart.

Vuelve Frisell en “Pretty Out”, como autor y acompañante. Lo más jugado del disco, quizá y lo menos easy listening. Desestructura el oído mientras nos hace acordar que este es un disco de jazz y que hay lugar para la progresión.

Como frutilla del postre, una versión freaky de “(I Can’t Get No) Satisfaction”, de los Stones, en plan "mirá lo que hago con tu canción".

En fin, un disco ecléctico, agradable, muy abordable aún para los que no son fanáticos del jazz, y que quieren ir adaptando la escucha. Para los más iniciados, sólo hay que dejarse llevar por la excelente química del trío, el discreto uso de vientos en la armónica y resaltar el trabajo del baterista Bill Stewart y, por supuesto, disfrutar de uno de los mejores guitarristas de jazz contemporáneos.

Fender Gebiet

10.19.2007

Seminario-Taller de Escritura y Teatralidad

Frontera Realidad-Ficción

taller-encuentro unitario
de improvisación dramática y escritural
A partir de ejercicios dramáticos y consignas de improvisación teatral exploraremos los propios recursos para convertir el material cotidiano en literatura. Anécdotas, datos biográficos, vínculos, sensaciones que ponen el cuerpo en acción activarán el universo literario de cada uno que devendrá en texto. Exploraremos también técnicas de escritura y mecanismos del lenguaje que nos ayuden a plasmar el material descubierto yendo más allá de la mera catarsis.
Modalidad: Un encuentro de 4 horas (2 horas de trabajo corporal e improvisación teatral + 2 horas de reflexión literaria y escritura automática)
Día y horario: sábado 7 de junio de 16.30 a 20.30 hs.
Costo: $80
Lugar: Sala Azul Limón (Jean Jaurés y Lavalle)
Informes: absurdayefimera.at.hotmail.com
Inscripción: entrevista previa al 15 5039 1770
Coordinan: Noelia Meza y Valeria Iglesias
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Valeria Iglesias
estudió Licenciatura en Lengua Inglesa en la Universidad del Salvador y cursó la carrera de Letras en la UBA. Se formó en talleres literarios con Mabel Garabelli, Pedro Mairal, María Inés Krimer, Luis Gruss y Andi Nachón. Publicó en forma independiente PAPEL RECICLADO (distribuido por Voy a salir
y si me hiere un rayo), la plaqueta HILVANAR LA ANGUSTIA, de Color Pastel y la plaqueta ONIRIA, con Ediciones PDD. Colaboró en Para Ti, Lea, La mujer de mi vida, Pistilo, Árbol, La Luciérnaga, Plebella. Colaboró en la escritura de guiones de TV y en la dramaturgia de algunos proyectos de la escritora y actriz Vanessa Miller. Es responsable de la revista digital Absurda y Efímera, con la que participó de la Primera Exposición y Encuentro de Revistas Alternativas y Digitales que organizó la Biblioteca del Congreso de la Nación en el año 2003. Como traductora de inglés trabajó para: HiH Interamericana, CIVISA, Prof. Américo Bellotto (trompetista), Pablo Nisenson (director de cine), VIDEAS, CREA7IVE DIGITAL SOLUTIONS, EdeNor, Ejes de Comunicación (agencia de periodismo), Discovery Channel, Animal Planet. Se desempeñó como agente de prensa de la músico Andrea Álvarez y el artista plástico Sergio Chiocca. Se dedica a la enseñanza de idiomas desde el año 1995 y da clases de escritura en forma individual y grupal desde el año 2000.

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Noelia Meza es actriz y profesora de teatro egresada del Profesorado del Colegio Superior de Artes del Teatro y la Comunicación Andamio 90, Escuela fundada por Alejandra Boero. Tuvo como maestros de actuación a Rubens Correa, Guillermo Parodi, Sandra Villani, Luciano Suardi , Natalia Villar y Francisco Lumerman. En Pedagogía Teatral durante su carrera se formó con Ricardo Sassone , Adriana Scheinin , Elida Shinocca y José Cáceres. Realizó entrenamiento en la técnica del Clown con Lila Monti en cursos anuales e intensivos y del Método Suzuki con Mónica Viñao y Jorge Rod, también investigación en Antropología Teatral con Ricardo Sassone y canto con Pierre Tournier. Realizó entrenamiento y montaje a partir de “La Tempestad” de W. Shakespeare dentro del Taller de Investigación Teatral coordinado por Andrea Chacón, con quien también cursó el Workshop del género Melodrama. Transitó diversos cursos de danza jazz, yoga, tango, danza butoh y contact improvisation. Realizó seminarios intensivos y anuales de escritura creativa con Valeria Iglesias. Se desempeñó como asistente en la obra teatral "Sucede" de Francisco Lumerman por el grupo Abriendo Paso en el Teatro “El Hormiguero” y como actriz en "El Festejo" creación colectiva por el Grupo La Terraza dirigido por Francisco Lumerman en el Teatro El Taller, en "De cómo duermen los hermanos Moretti", con la dramaturgia y dirección de Francisco Lumerman en el Teatro Anfitrión, en "El juego de los solos" de Adriana Scheinin en el Teatro del Viejo Palermo, con la dirección de Ricardo Sassone, fundador del grupo "Teatro de las fuerzas", del que forma parte. Se dedica a la docencia de teatro, especializándose en el área de Educación Especial. Coordina talleres de teatro, clown y expresión corporal a nivel privado, en el Instituto Súyay, en el centro de día-hogar "Lazos" y en el Centro de Actividades Juveniles de Villa Madero trabajando en dichos espacios con niños, adolescentes, jóvenes y adultos.


restos de outsider

No puedo dejar de sentirme agradecida y feliz por el resultado de OUTSIDER_01.
Esto de organizar ciclos es un viaje de ida.
Después de trabajar durante más de un mes para que el producto se consuma en unas horas,
una se queda con una resaca de felicidad que es linda,
pero que también tiene esa sombra de emptiness que te deja un poquín melancólica.
Por eso, ya me estoy moviendo irremediablemente hacia
OUTSIDER_02,
previsto para fines de noviembre. Stay tuned.

Para explicar un poco esta sensación de final de fiesta,
les reciclo este texto que alguna vez publiqué en
Pez Banana

Jardín de instantes

Es así. De pronto te estás cepillando los dientes y te ves al espejo. No es que no te hayas visto antes. Pero esa mañana, la espuma que se escapa por la comisura y el mapa de tu cara. Igual que aquellas veces en que seres mágicos –como los Reyes y de ésos— se deshicieron en humo púrpura que también desapareció y tras el cortinado estaban mamá y papá. Escupís y volvés a levantar la cabeza. Y sigue ahí el reflejo de unos ojos brillantes que te cuestiona sin cuestionar. Del mismo modo que una tarde alguien dijo una frase insignificante y vos sentiste que podrías todo en la vida menos vivir sin él. Por eso viviste con él y no pudiste todo lo demás, pero eso ahora qué importa. Porque podrías haberte pasado el hilo dental y sentir que se cortaba. Es una tarde de domingo mirando una película que, sabés, terminará con los títulos. Batís agua, dentífrico y saliva. El buche rítmico de una publicidad. Final de fiesta y la última canción y todos se fueron y vos y las colillas en el suelo y cómo pudiste estar tan eufórica y ahora tan con ganas de no existir. Al fin la sonrisa para comprobar que barriste con toda la placa. Y no es que no te hayas visto antes. Pero esa mañana. Es así.

9.29.2007

¡Oh Sara!

como una señorita

colección ¡Oh Sara!
poema: Valeria Iglesias
ilustración: Gonzalo Piedra Gómez

llegar puntual
tocar la campana
sentarse acampanadamente a la mesa
entre volados y puntillas
decir “por favor”
decir “muchas gracias”
pedir permiso
tomar el té
sin enroscar los dedos
que se posan gentiles
en el asa de porcelana
no hablar con la boca llena,
de ser posible, no llenarse la boca
sacarle las frutas al budín inglés
hacer migas
desparramarlas
distraídamente
sobre el mantel

9.16.2007

AT RANDOM - primera versión

Entre otras cosas











I.
Javier, la excusa ver la película. O la película, la excusa invitar a Javier. O Javier supo preparar bien la excusa para venir a casa y ver la película. O yo había dicho que tenía esa película porque sabía que Javier querría venir a casa. ¿Acaso importa? Si está la película, está Javier y estoy yo y necesitamos hacer un combo con estos ingredientes. Resolver cierta tensión, cierta atracción, cierto deseo de encontrar un lugar en donde todo fluya. Como esos sueños en los que se busca sin éxito y sin renuncia la consumación de un ardor constante. Ardor de Javier cuando lo imagino, sola y de noche, viendo cualquier otra película, sentado a mi lado.


II.
Si es obvio que el tipo está muerto con vos, había dicho mi amiga Lore. ¿Muerto? Tieso en el extremo opuesto del sillón me contagia el miedo al contacto. Se me acalambran las piernas por estar atenta a no rozarlo y no puedo atender mucho la película porque estoy perdida en mi visión periférica. Este Javier a mi lado no se parece en nada al Javier que quema cuando lo pienso.


III.
Ahora que cambia la escena. Bueno, cuando cambie la próxima. ¡Antes de los títulos, por favor! No, no me va a salir con naturalidad. No puedo ser natural. Esto no es natural. Agarro y me descalzo y levanto las piernas sobre el sillón. Los dedos desnudos de mis pies tocan el jean áspero a la altura de su muslo. Hay un instante de sorpresa, casi de instintiva retirada. Un suspiro. Diez minutos y su mano acaricia, torpe, mi empeine.


IV.
Él (la mano en mi pie): Al final, no estaba tan buena la peli.

Yo (aguantándome de no atropellar el silencio con idioteces) A mí me gustó la primera vez que la vi.

Él (la mano en mi pie) No, bueno, tampoco es mala, yo digo que…

Yo (desplazando mi pie más arriba del muslo, peligrosamente) A lo mejor tenías muchas expectativas.

Él (controlando la sorpresa) Uno siempre tiene expectativas, ¿no?

Yo (evitando bajar la mirada aunque no se me ocurre qué decir)

Él (sacando el atrevimiento de quién sabe dónde, agarrando mi pie con las dos manos, apretándolo contra su erección) ¿Vos tenés expectativas?

Yo (no vale preguntar de qué porque es obvio, sonriendo nerviosa) ¿Quién no?

Él (cerrando los ojos, echando la cabeza hacia atrás, frotándose suavemente con mi pie) Esto es absurdo.

Yo (esperando que abra los ojos)

Yo, esperando que no los abra después de todo, me inclino hacia él y lo beso. Y nos besamos.


V.
Durante todo un mes nos gusta recordar la escena como si habláramos de dos que no éramos nosotros. Nuestra torpeza, una cosa graciosa. Yo conozco una chica zarpadísima que me invitó a ver una película y se me tiró encima. Yo conozco un chico muy tímido que hizo lo imposible por conseguirse una cita en mi casa para ver una película y después me dejó sola haciendo todo el trabajo.


VI.
Durante el primer año, la intimidad se despliega. En los años que siguen, la intimidad funciona sin fricciones, casi en automático.


VII.
Un buen día, ambos nos olvidamos por completo de la película, entre otras cosas.*

* dedicado al autor de esta frase, porque fue la frase la que disparó la historia.


9.12.2007

DOS CARAS DE LA MISMA SUDESTADA

frenesí
¿Hasta cuándo tengo que seguirte, nena? Me quedo sin aliento corriéndote detrás. No sé si por alcanzarte o por la curiosidad de ver a dónde me querés conducir. Siempre siempre el chantaje emocional de arrojarme en medio de recuerdos que parten de una escenografía familiar. ¿Esa playa ese verano? ¿Pero por qué, entonces, este desierto? Jadeándome quedo escondida entre las tuyas para espiarte, maldita seas, con esa carita de nada, con ese estatismo que te caracteriza y que hasta parece negar que hace un rato me tenías, banderita al viento, frenética persiguiéndote. La procesión va por dentro.

melancolía
Once and again. Otra vez la misma yo en este rincón desolado. Mi parte más frágil de porcelana. Áspera, quebradiza. No me elegirías de compañía, digo. Andate, andate, me contesto, no me dejes sola. Complot innecesario. Vacaciones de mí. Esa playa ese verano y todo este desierto donde ya limpiaron todo sobrante y rastrillaron la arena. Y lo mire como lo mire, estoy ausente de mí y siempre a mi lado.

9.10.2007

recuerdos

Roxe
Técnica mixta sobre tela

Paula Pogranizky


no funcionan como sueño
las rosas que disecaste
aplastadas entre páginas
de la enciclopedia británica


ahora un secreto
porque hay actos íntimos que se dicen
con convicción


y otros se ocultan


anahí decía que le gustaba pensarte y tocarse
sin pudor lo confesaba
y por eso todos la deseaban


pero guardar esas flores
no lo vas a decir
daría cursi como si
las cursis no pensaran ni se tocaran


olvidás los pétalos
morados grises dejan la marca
sobre alguna biografía intrascendente



llega un día en que vuelve a tu casa
la casa que compartían
y a la que todavía se refiere como casa


9.06.2007

Pequeñas Maravillas (cita)

Dos veces vimos pájaros muertos en la orilla y nos detuvimos a ver los cadáveres destruidos por el agua, los ojos llenos de pequeños insectos negros.
-- Lo que es hermoso se lo llevan --dijo mi madre--. Mi abuela decía eso.

Lo que se llevan, de Autoayuda

Sobre Lorrie Moore
El epígrafe de hoy

9.01.2007

MYSTERIES OF LOVE


Los bajos del piano sostienen a veces, muchas veces, casi siempre un susurro de fondo que desoímos, como si lo importante siempre fuera esa otra cosa que estamos haciendo porque somos responsables y no unos tontos pendejos que se dejan llevar por un viento que sopla.

Nunca imaginar melodías que llegan para rescatarnos de lo automático. Del despertador que suena otra vez y hoy que tiene que ser un gran día casi parece terminar con la mano en el despertador que lo acomoda para el día siguiente y así y así. Y vos y yo creando un instante antes de dormir, creyendo real un deseo que, en un documental vimos, no son más que hormonas y trasformaciones químicas en el cuerpo.

No sé si hasta no hay violines cuando recuerdo la última vez que flotamos dentro de un no tiempo. Hasta me cuestiono si existió tal momento. A lo mejor solamente estoy tan aburrida últimamente, por eso me doy a construir hacia atrás un encuentro de enamorados que, en otro contexto y con otro hombre podría ser una encamada más.

Pero la vida real no tiene otra banda de sonido que la que va tocando en suerte. ¿Qué música había en el hotel en el que nos encontramos por primera vez y nos besamos ad infinitum? Y hacia el final ¿qué instrumento anticipó este derrumbe que me dejó inmersa en una oscuridad desesperada?

Es locura, sencilla y llanamente locura pensar en que estamos conectados y los misterios del amor disponibles quedan sin revelarse, no se vuelven claros porque ni siquiera tenemos el coraje de decir que daríamos todo por estar en ese universo paralelo en el que nuestros deseos se consuman. Y bailan iluminados. En vos, en mí y muestran que somos el Amor.

- -

Mysteries of Love

sometimes
a wind blows
and you and I
float
in love
and kiss forever
in a darkness
and the mysteries of love
come clear
and dance
in light
in you
in me
and show
that we
are Love

lyrics by David Linch

Mysteries of Love, by Antony and the Johnsons

8.27.2007

ZAPATOS

donde quedan zapatos sin par la parte derecha o izquierda del sostén la vida solitaria y un poco más allá también donde queda el sueño la parte que se sueña en vacío sin saber cuál era el comienzo y cuál el final de esa circunstancia

al final del pasillo otro pasillo

las manos sueltas y la disculpa del amor que no llega a vos te convocaron para otra cosa no esperás sólo el momento esperás claridad y voluntad como manto sagrado que te cubra

el zapato sin par es ella pero también ella es
la que tiene los zapatos confundidos y perdidos en algún rincón de la casa

8.19.2007

Papá no cumplió su promesa de llevarme a Disneylandia


dibujo: Augusto A.

Un Mickey Mouse absurdo que desde la cuna miraba y olía, sin desatinos, la orina rancia de mi piel más íntima escamada. Así me entrenaba yo, venida al mundo, nacida en el sur de sures. Abajo, más abajo: lejos del Miami Orlando. Hincando mis encías desnudas, salivando, siempre salivando el plástico atóxico de un ratón musical hecho en Tailandia que pretendía dormirme en las noches cuando mamá era una mano lejana en otra habitación tocando el cuerpo de un hombre por ambas deseado.

Después, mi sensibilidad infantil puesta a prueba iniciada en placer morboso: un cervatillo huérfano en una selva de celuloide que llama ¡Mamá! Bambi, los malvados cazadores se inmiscuyeron en el guión llevándosela. Bambi, rebobinemos la película, yo también quiero volver a mi cuna y desdibujarme.

El álbum de figuritas tenía como premio un viaje a Disneylandia. Pegué estampas de la Virgen, de San Cayetano, de San Jorge, del Sagrado Corazón en el sur de sures.

Entonces, en el parque me hamacaba fuerte: el vértigo en la panza pensando en la vuelta al mundo, en el pop corn, en la feria, en la Cenicienta con zapato de cristal y con príncipe.

Y mi infancia, atrofiada, porque el Mundo Mágico del Norte siempre quedaba para más adelante.

En tanto, otro guionista se fagocitaba a muchas madres de muchos Bambis, acá al sur donde el pato Donald hablaba en inglés. Pero, entonces, un único deseo detrás de las manos de mi madre que vivían escondidas para mí, para él, para ella: yo quería viajar al mundo donde todo era posible.

Miami, Orlando, la montaña rusa, la bruja malvada que envenenaba la manzana y los dientes de mi mandíbula sentían náuseas. Y el Ratón Pérez me dejaba billetitos en la Cajita Infeliz de los infelices que soñábamos con la ciudad de los niños del señor Walt, criogeneizado.

La mano de mamá, ahora sola. El hombre que amábamos no es más que la ceniza de la que heredé la ciudadanía del planeta. El pasaporte vencido en el fondo de un cajón. Y el deseo clonado de un futuro mejor donde haya malos, muchos malos, pero que los buenos siempre ganen.

8.08.2007

TRADUCCIÓN (bilingüe y fragmentario)

(más Auster: este curso)

DISAPPEARANCES

1
Out of solitude, he begins again –

as if it were the last time
that he would breathe,

and therefore it is now

that he breathes for the first time
beyond the grasp
of the singular.

He is alive, and therefore his is nothing
but what drowns in the fathomless hole
of his eye,

and what he sees
is all that he is not: a city

of the undeciphered
event,

and therefore a language of stones,
since he knows that for the whole of life
a stone
will give way to another stone

to make a wall

and that all these stones
will form the monstrous sum

of particulars.


DESAPARICIONES

1
Desde la soledad, vuelve al comienzo


como si fuera la última vez
que respirara

y ahora, por tanto,

respira por primera vez
fuera del alcance
de lo singular.

Está vivo, y por eso no es nada
salvo lo que se ahoga en el agujero insondable
de su ojo,

y lo que ve
es todo aquello que no es él: una ciudad

del acontecimiento
por descifrar,

y de ahí un idioma de piedras,
porque sabe que toda la vida
una piedra
dará lugar a otra piedra

para hacer una pared

y que todas esas piedras
formarán la monstruosa suma

de detalles.


Paul Auster

7.29.2007

Lo importante es que sea

Autorretrato: Augusto A.
Idea de una serie que empezó en El Epígrafe

Él tendría cuatro o cinco años. En los consultorios externos de Pediatría del Hospital Italiano vimos pasar, en una silla de ruedas, una nena con malformaciones . Él preguntó: ¿qué le pasó a esa nena? Yo traté de explicarle, con imágenes sencillas, lo que eran las malformaciones genéticas y las congénitas. Me abrazó, hundió su cara en mi vientre y dijo: "Qué suerte que tengo de que tu panza fabrica bien a los bebés"

Sanito. Un cuerpo con diez dedos en las manos y diez dedos en los pies. Los ojos simétricos. El corazón bebop, los pulmones hip hop y de llanto estentóreo. Mirá qué fuerte que es. Las células, las que tenga que tener, con sus dendritas y sus vacuolas. Los genes en su lugar, ni de más, ni de menos. Mirá, se parece a la familia del padre. Que sea sanito y que el amor incondicional de la procreación sea perdurable, eterno, infalible, dogma de fe.
Que la ciencia médica dé cuenta de lo que anda mal
y lo suture.
Y que el dolor se cure con vitaminas.

7.21.2007

Entre papeles

foto: Augusto A.
21 verdades

1- No hay lugar en el placard.
2- Las luces se encienden a destiempo.
3- Titilan las pupilas cansadas.
4- Tus monedas (algunas) son falsas.
5- Lo deseaste sin saberlo.
6- Los perros no se quedan quietos.
7- Las conversaciones ajenas se espuman.
8- Los verbos de los que abusaste.
9- Ligadura de trompas.
10- La esperanza de hacer algo diferente.
11- Los amigos que no hiciste.
12- La soledad infantil.
13- El rincón desolado al que volvés y volvés.
14- Sin chistar.
15- Los patos se despojan de sus plumas.
16- Remontar el barrilete.
17- Mirarte los zapatos sucios.
18- Mentir.
19- Volver a mentir.
20- Jugo de tomate.
21- Llorar cuando nadie te ve.

(encontrado en un cuaderno viejo, fechado 11/05/05)

7.11.2007

PROYECTO: En ruta

1.
Anahí
armaste el mundo en la punta de las flores y dijiste
el nombre no es en vano
una pausa nos inundó de amor
lo imaginé
o fue una brisa fresca de domingo silencioso mientras subíamos al auto
y dejábamos la ciudad sin tráfico en medio de esta
primavera precoz de agosto

2.
el sueño de las caléndulas es igual
a un campo vacío y extenso que se confunde con la realidad
el cambio de la noche al día está marcado por el oxígeno
entra o sale
de la flor el efecto terapéutico involuntario

3.
tanta bondad las casas
se derraman hacia atrás en una pena
te construirías fuera de las corolas, explicaste
sin llorar porque eras tu propio clishé en medio
de un campo de pastizales
¿te sirvo más té en hebras?

4.
la humedad hace el aire denso
parecido a enviciar la habitación pequeña de dos amantes
afuera, el vapor no tiene vidrio al que prenderse
y todo el vasto horizonte es una orgía de maíz
en medio de un campo hendido por la ruta

5.
no somos, acá en la cabina, por un espacio de horas
la mirada fija la atención la ruta actividades pautadas
como leer, limarme las uñas, reclinar el asiento y dormir
si no te miro somos cápsulas

6.
zumbó un camión con su microviento el clavel besó la tierra
se arremolinó un poco de esporas
flotaron y volvió a pasar otro camión antes de que el paisaje volviera
a acomodarse estático para la foto

7.
si nos pensamos quietas por un instante
las vacas pasan como cinta de animación 3D por los costados
flotan las palabras que no voy a decirte porque -pienso- no puedo
sonar natural
soy un artificio de mí
con estas uñas púrpura

8.
Anahí es la reina de los rosedales de palermo
alguien, sin embargo, le negó el cetro/ puro egoísmo
no es suficiente tu piel de pétalos para reinar
ni las palabras
ni haber colmado de amor al prójimo

9.
máquina del tiempo
tenemos un destino marcado por dos coordenadas espaciales (paralelo y meridiano)
y una temporal (antes de que tu padre ponga el asado)
desconocemos, de todos modos, el destino de esta noche y la intimidad
encapulladas en pijamas de algodón
cada cual su libro
el aire de campo nos habrá acelerado el sueño

10.
dientes de león mueren triturados en los dientes de la oveja
tu padre prepara los caballos para el paseo
me pierdo entre unas catacumbas como si en verdad pudiera esconder
lo que siento
Anahí ¿dónde estás?
¿y dónde se mecen, indiferentes, las caléndulas?

7.04.2007

PASTEL CITADO Y COMPARADO - Henri Bergson

Siempre relaciono estas dos citas. Ya sea que lea el libro, ya sea que escuche o rememore la canción:

El tímido podría dar la impresión de una persona a la que le estorba el cuerpo y busca a su alrededor un sitio donde depositarlo.

La Risa, de Henri Bergson

Soy una mueca absurda, fingiendo diversión, deseándote...

Danza rota, de Gustavo Cerati

7.01.2007

NIÑA EN 5 MOVIMIENTOS (fragmento)

(fin del movimiento uno: el cuarto oscuro)

No pasa nada. La calma comienza a inquietarme. Entonces me doy cuenta de que ya sé donde está la puerta de la habitación. A mis espaldas, un poco hacia la derecha. No puedo, no debería, no me atrevo a voltearme en esa dirección. Simplemente lo sé, y si me concentro, intuyo la claridad que se cuela por el marco de esa puerta de madera pesada. Sigo sin recuperar el recuerdo del momento en que entré aquí. Si lograra recordarlo podría pasar a “otra situación”.

Una presencia más (la niña más yo más alguien más) se hace notar y nos comienza a latir el corazón con fuerza. Ella se revuelve entre las sábanas y a mí se me escapan lágrimas como en un acto reflejo. Como si en realidad transpirara por los ojos. Lloro, lloro, lloro. No voy a poder salir más de acá. La vida afuera continúa, mi vida afuera continúa, pero algo de lo que aquí tiene lugar va a quedar prendido para siempre en alguna pared interna del corazón.

Adentro-afuera se hace carne y toda la situación se convierte en una mamushka rusa de la que sólo sé el orden de algunas piezas. Yo encierro a la niña, la habitación me encierra a mí y afuera estoy otra yo, la cotidiana. Adentro de la niña se produce otra puesta en abismo. Y hacia afuera, como una cebolla, nunca puedo saber en qué nivel de mí estoy exisitiendo. A esto llamo lucidez, y sin embargo es la peor de las confusiones en las que he vivido. Avanzar hacia lo absurdo. La misma palabra avanzar es irreal. Como si hubiera la posibilidad de retroceder o quedarse quieta.

Es la tarde en que mamá no viene y la abuela prepara una torta. Sobre la mesa llena de harina, el polvo royal. El polvito ése debe tener propiedades mágicas, sí. Porque la latita roja tiene como logo la misma latita roja que dentro reproduce otra latita roja, y así y así y así; y aunque el pincel humano no pintó con perfección lo que sigue, debajo y debajo y debajo, la línea de latitas no puede acabar nunca y si ese recuerdo está dentro de mí, entonces soy infinita... ¿Para qué?

6.27.2007

Revista Pipí Cucú

(click para agrandar)
Mañana, jueves 28 de junio a las 22hs.
voy a estar leyendo en este evento pipí cucú.
Pachamama - Pje. Argañaraz 22
Los espero.

6.24.2007

AT RANDOM - dolores

Intrascendencias de Dolores

El auto me venía fallando en la ruta, y tuvo que morir justo en Dolores. A la mierda con Dolores, grité golpeando el volante. De todo el trayecto a Buenos Aires, tenía que ser ahí. Valentina me había aburrido gran parte de mi vida con sus anécdotas de juventud en ese pueblo de mala muerte.

Domingo a la tarde, conseguí mecánico. Yo tratando de descifrar su cara mientras él, casi sin mostrar expresión, miraba el motor del Corsa. Más perdido aún me sentía al intentar comprender los misterios de esa máquina. Me angustió mi desconocimiento sobre árboles de leva, radiadores y bujías. Palabras que resonaban pero que no representaban nada para mí. Una brecha más con el género masculino.

El silencio del tipo empezó a ponerme incómodo. Fui a ver cómo oscurecía justo cuando él salía de abajo del capot para decirme que no sé qué parte estaba jodida y que no tendría repuesto hasta el lunes a la mañana. Dolores impactó en mi estómago. Tenía hambre. Antes de buscar hotel me crucé a un bar que vi frente al taller.

Había cuatro mesas con sillas de metal y cuerina verde, una barra que exhibía pebetes con jamón y queso rancio, una pareja comiendo hamburguesas, un viejo tomando vino, un hombre petiso de pelo negro y engrasado detrás del mostrador y una moza un tanto rellenita que se acercó inmediatamente para alcanzarme la carta. Ordené un bife con papas fritas y una cerveza.

Cuando la chica trajo la Quilmes Cristal y el vaso, sentí la necesidad de presentarme y contarle lo del desperfecto de mi auto. Ella me preguntó si ya tenía hotel. Le dije que no e inmediatamente me dejó sin antes destapar la botella. Toqué el sudor frío del vidrio y tragué saliva. Volvió con una tarjeta y se puso a contarme del hotel y su dueño. Me recomendó decir que iba de parte de ella. Yo sólo le señalé la chapita fija al cuello de la botella. Ella, sin parar de hablar, sacó el destapador del bolsillo de su delantal rojo. El sonido del gas me devolvió un poco de ánimo y le dije que se trajera un vaso y se sentara conmigo. Ella miró al hombre de atrás del mostrador que había estado escuchando cada una de nuestras palabras. Él no reaccionó. No autorizó ni prohibió. La chica se disculpó.

Cuando al fin llegó la comida, yo ya había terminado la cerveza y le pedí otra. Ella accedió a sentarse a mi mesa. Me preguntó si conocía Dolores. Yo tenía la boca llena y entonces negué con un movimiento de cabeza. Tragué antes de tiempo para decirle no. Ella se quedó mirándome como si la respuesta no fuera suficiente. Entonces le conté algo de Valentina sin mencionar su nombre. En un momento, el hombre del mostrador le dijo de mala manera que la necesitaba en la cocina. Volvió a disculparse y se fue.

Terminé y le pedí la cuenta al hombre. Pero al rato, ella misma me trajo un papelito común con números grandes y desprolijos. Estaba cambiada como para irse. La invité a tomar algo en algún otro lugar. ¿Había algún otro lugar?, pregunté.

Había.

La chica me pudrió contándome intrascendencias del lugar, igual que Valentina. Pero algo de ella me llamaba la atención, estaba aburrida, buscaba emociones y yo estaba estresado. Fuimos a otro hotel, porque, me dijo, en el que me había recomendado la conocían. Igual, también la conocían en el telo que fuimos.

Una habitación pequeña con olor a humedad, luces demasiado fuertes, poco espejo y un bañito que vino bien para dejarle la luz prendida y así apagar las de la habitación. Ella se me quedó viendo igual que yo había mirado al mecánico unas horas antes. Pero no logró convencerme de su ingenuidad. Estábamos ahí los dos. Me apreté fuerte contra su cuerpo. Ella era una tabla. Seguí así hasta que se aflojó y buscó mi boca para besarme. Sus labios estaban tibios pero su saliva me pareció fría. No me tomé mucho tiempo para llegar directamente a su piel. Su pantalón, que me había parecido ajustado, dejaba espacios para que mi mano se deslizara sin problemas. Me encontré con un sexo no muy húmedo. Yo tampoco me estaba exitando y actuaba un poco en automático. Me detuve. Le pregunté si fumaba. Sí. Pero no tenía cigarrillos. Los míos habían quedado en el auto. Pedí un atado por el teléfono del cuarto.

Gané tiempo diciendo que necesitaba darme una ducha. El agua caliente me reparó un poco y en la mitad del baño la chica se me apareció desnuda. Sin ropa era más ágil.

Húmedos en la cama. Los cigarrillos llegaron en el momento justo. Mientras fumábamos, le hablé de Valentina otra vez. Mencioné su nombre y su apellido. La conocía. De nombre, pero la conocía. Había algo de ella que nadie sabía, y eso que estábamos hablando de un pueblo como Dolores. Por qué se fue. Quién había sido. Qué había sido. Un embarazo. La vergüenza. Y lo que había quedado como verdad era que se había ido a triunfar como maestra a Buenos Aires. Punto final.

Me dieron ganas de hacer astillas los espejos. Mirarme, mirarla, ver a Valentina. Pero ella estaba cada vez más suelta y otra vez buscó excitarme. Lo logró, pero me quedé dormido.

Soñé que nacía de las entrañas mismas de Valentina. Nacía así de grande como soy y Valentina era la mujer madura que es. Me decía ahora ya lo sabés, estuviste en la escena de los hechos. Bajaba una pizarra blanca del techo del hotel y con un aerosol escribía un cuadro sinóptico de Dolores. Se reía a carcajadas porque yo no había estudiado. Y me angustiaba al punto de saltar sobre su cuello y ahorcarla hasta perder el conocimiento ella y yo. Después le pegaba a su imagen en el espejo.

Me desperté y Valentina seguía ahí. Pero era joven y no respiraba. Me vestí. Le dije al conserje que no la despertara, que yo iba a supervisar lo de mi coche y volvía para desayunar con ella. Me dijo que tenía que pagar para salir. Le dejé cien pesos y le dije que volvería por el vuelto.

En la esquina había un teléfono público. Llamé a casa y me atendió Roberto enojado, hecho una loca. Quiso hacerme una escena. Yo no le expliqué nada. Pregunté cómo estaba Valentina. Fue una noche difícil para mi mamá, dijo. La enfermera del sanatorio le había dicho que de todos modos seguía estable. Palpé el bolsillo de la campera y vi los cigarrillos junto al cuerpo de la chica.

No va a tener problemas. Cuánto es. Pagué. Quiso explicarme algo del distribuidor. Yo nada más lo dejé hablar mientras ponía el motor en marcha. El Corsa rugió. Dejaba Dolores. Saqué un cigarro arrugado de la guantera. Me lo dejé un tiempo en la boca, apretando fuerte los labios antes de prenderlo.

6.22.2007

AFTER HOUR LITERARIO

Miércoles de 19 a 20.30 hs.
comienza: 17/03
inversión: $150 x mes.

La propuesta
Trabajar textos desde la improvisación, la investigación y la rescritura.


Cuán pueril es, más aún, creer en una realidad absoluta, pues cada uno lleva la suya propia en sus pensamientos y sus sentidos.
(...)
Así, cada quien crea, individualmente, una ilusión personal del mundo, que puede ser poética, sentimental, gozosa, melancólica, sórdida o frágil, de acuerdo con nuestras naturalezas. La meta del escritor es reproducir fielmente esta ilusión de realidad mediante el uso de todas las técnicas literarias a su alcance."

GUY DE MAUPASSANT, El objetivo del escritor




6.09.2007

AT RANDOM - reflexiones


Reflexiones efímeras

  1. Tenemos ojos en la espalda, por eso siempre miramos hacia donde estuvimos y no vamos a estar más. También tenemos una serie de ojos particulares que nos hacen ver cosas que nos siguen todo el tiempo y a pesar de todo.
  1. Convivimos con la pena de saber que algo adentro nuestro no funciona bien. Siempre que lo descubrimos, estamos solos y, al aceptarlo, deja de funcionar mal. Cuando volvemos a estar con los otros, nos olvidamos de esa pena y perdemos la conciencia, por eso volvemos a estar rotos. Pero como no nos damos cuenta, no podemos solucionarlo.
  1. Llega un momento en el que uno ya no se pregunta más por qué el amor se acabó. Entonces comienza a vivir con los hechos. Vive sabiendo que eso no existe más. Dejar de obsesionarse con las causas parece, en principio, un alivio. Sin embargo la tristeza sigue siendo la misma.
  1. Cuando uno escucha a otro gritar “desquiciadamente” piensa primero que el otro está loco. Pero no tarda en darse cuenta de que, en realidad, es al revés. ¿cómo se puede estar tan loco como para no permitirse gritar así nunca? ¿cuándo fue la última vez que gritamos hasta perder el aliento?
  1. Partir para no volver. Irse. Siempre estar yéndose de un lugar, pero siempre estar volviendo a otro. Eso es lo que más desconcierta. Porque, por un lado, un lugar nunca es igual. Pero, por otro, uno siempre vuelve a encontrarse allí de donde alguna vez huyó.
  1. No es verdad que soñar no cuesta nada. Soñar cuesta entender esa otra realidad. Soñar cuesta la ilusión que siempre termina en desilusión. Soñar cuesta tener que volver a empezar siempre.

5.20.2007

PASTELES - cine: KING'S MEN

All The King's Men
según la ve Ramiro de Abecedarios.

Viene el mozo y te dice:

— En el menú de hoy tenemos una película con los siguientes ingredientes: Sean Penn...
— Tráigamela.
— ¡Pero todavía no le dije el resto! Actúa también Anthony Hop...
— No me importa
— Jude Law, Kate Wins...
— No insista, ya me sobra con lo que dijo.

Es que Sean Penn hace lo que quiere. Actúa de lo que sea y lo que sea le sale muy bien. Y comprás. Comprás un deficiente mental, comprás un adicto a las drogas, comprás hasta un pseudo Woody Allen. Simplemente es un actor fantástico.

En esta película —que para variar es una remake de una de 1950, que está basada en una novela que ganó el Pulitzer, que está basada en un caso real— cuenta la historia de Chacho Alvarez, pero con final feliz. Bah, no, en serio. No es final feliz. O sí. Depende dónde uno decida poner el punto final.

William Stark —Penn— es un don nadie, honesto trabajador, que enfrentando a los grandes poderosos, llega a ser gobernador del Estado de Louisiana, lleno de ideales y de buenas intenciones. Al principio todo funciona bien, pero sabemos que nada dura para siempre. Salvo la yerba mala.

Lo más interesante es que él mismo lo sabe y no lo niega. A mí me deja un sabor amargo porque —creo que corre por cuenta mía, no me imagino al director tratando de lograr que pensemos en esto— me confirma que el mundo está irremediablemente perdido y que lo único que nos queda por hacer es tratar de disimular o de retrasar la maldad lo más posible. Como si estuviésemos en una ciudad que se está inundando y, parados detrás de la puerta, intentásemos evitar que el agua nos tape dentro de nuestra casa. Tarde o temprano vamos a caer; la pregunta es cuánto podemos aguantar.

Pero ¡qué tanto! Si uno lo ve a Sean Penn haciendo de sureño orgulloso, no importa nada. Incluso Anthony Hopkins pasa completamente desapercibido, y el mismísimo Jude Law (¿será legal, caramba?) ni nos da celos de tan lindo que —dicen— que es.

Un fenómeno extraño me pasó viendo la película —y volviendo a la naturaleza humana tachable por donde se la mire— y es que no me sorprende ni me indigna lo que veo. Es como que los años no vienen solos y la utopía de un mundo mejor la tengo tan pisoteada que hasta espero un poco de roña. Y donde uno rasca, siempre encuentra algo sucio.

Entonces me relajo, me hago un cafecito, me traigo unas pasas de uva blancas y me tiro a disfrutar de una película mediana, sin grandes aspiraciones cinematográficas, y con la sensación de no estar solo en este mundo, que de tan lleno de gente que cree que la salvación llegará algún día, a veces hasta logran confundirnos.

***Nota para freaks***: ¿será posible que al igual que en la lista de Shindler y en Perfume de Mujer, cuando los yankies tienen que poner un tango, siempre elijan “por una cabeza”?

5.16.2007

REMIX - el lugar después

según lo remixa Marcos de Fideos & Co.

echemos
lo familiar que en la piel queda
después de habernos entregado

alberguemos
una necesidad fuera de sincro
como viento como agua

pero después mucho después
el recuerdo
lo ajeno
el pudor atado en el beso
sin retorno cae
como viento que simplemente cae

te viste pensándome
las llagas del deseo
los lunares la maquinaria
de la nada que queda
a un costado de la lengua

en el gesto que hurgamos
para no pronunciar más

versión original

5.13.2007

PASTEL CLÁSICO - libros

LA TORTUGA GIGANTE, de Horacio Quiroga

(según la lee Maldito Peine Fino)

Un hombre se había enfermado y entonces los médicos le decían que se vaya a vivir al bosque pero él no quería porque tenía hermanos menores que debía alimentar.

Un día el Director del Zoológico le decía que se fuera y le trajera pieles de animales para él. Que a cambio le daría para alimentar sus hermanitos. El hombre mató algunos animales y cuando hacía mal día, hacía una casita de ramas y hojas en cinco minutos. Pasó dos días sin comer, fue entonces cuando vio un tigre sentado arriba de una tortuga. El animal saltó hacia el hombre. El cazador lo mató agarró la piel. Entonces pensó que era rica la carne de tortuga. Al acercarse vio que estaba lastimada y que el cuello le colgaba de dos o tres hilos de carne. Al verla, sintió pena. Entonces la curó.

Luego fue el hombre quien se enfermó. La tortuga pensó: “éste hombre me curó, entonces yo lo curaré”. Le dio de comer y beber. El hombre habló solo y dijo: “En buenos Aires hay remedios”. Entonces la tortuga pensó en llevarlo a Buenos Aires. Y lo llevó.

Al final, cada vez que el señor iba al Zoológico, porque allí había dejado la tortuga, jugaba con ella.

(la mamá se cortó las manos y evitó corregir el texto)